Sector del calzado estima que sus ventas caerán 50% este año.

Sector del calzado estima que sus ventas caerán 50% este año.

Al 31 de diciembre de 2018, 80% del mercado se manejaba con producción nacional. Hoy, el 60% corresponderá a importación

“Si esto no se soluciona a corto plazo vamos a padecer todavía más hacia el mes de diciembre”, apuntó Luigi Pisella, presidente de la Cavecal | Referencial.

La venta de calzado fabricado en Venezuela se reducirá este año en 50% con respecto a 2018, cuando se vendieron 12 millones de pares de producción nacional, que bajarán a 6 millones en 2019.

Luigi Pisella, presidente de la Cámara Venezolana del Calzado y Componentes (Cavecal) explicó a EFE que la reducción se debe a la precariedad de los servicios y el incremento de importaciones tras ser aprobada por el Estado la suspensión de aranceles para calzado importado.

Pisella señaló que, si bien se estima que este año se venderán unos 15 millones de pares de zapatos, 9 millones serán de importación.

Éste, se ha incrementado de manera «brutal» debido a que el Estado eliminó los tributos para los productos de este sector procedentes del extranjero.

«Al 31 de diciembre de 2018, 80% del mercado se manejaba con producción nacional», lo que representaba unos 12 millones de pares», detalló.

Mientras que para 2019, Pisella estima que el 60% corresponderá a importación y los restantes 6 millones de pares serán de productos nacionales.

«No somos competitivos»

A pesar de que el sector alertó sobre la eliminación de los aranceles para zapatos importados, Pisella dijo que no se han considerado las observaciones.

Por al contrario, aseveró, a «la producción nacional le exigen todos los días más impuestos».

Además de las importaciones, Pisella señaló que la caída del poder adquisitivo y la precariedad de los servicios públicos han arrastrado a la industria del calzado venezolano.

«No somos competitivos (…), seguimos manteniendo la calidad, pero no se han podido hacer inversiones en cuanto a líneas de producción nueva y modelajes nuevos», admitió.

Ante la merma de capacidad de compra «la fidelidad de la marca se pierde, la gente no tiene dinero y compra el producto más económico», que es el importado.

Panorama

«Si esto no se soluciona a corto plazo vamos a padecer todavía más hacia el mes de diciembre», apuntó Pisella.

Explicó que el último mes del año suele ser una temporada alta de ventas para los sectores del calzado y el vestido.

La crisis económica de Venezuela afecta en mayor o menor medida a todos los sectores de la industria del país, pero el del calzado es uno de los que se han visto más golpeados.

En la actual coyuntura, se suma la suspensión de aranceles para la importación, lo que redujo considerablemente la venta de productos nacionales.